Hoy tenemos un post especial, vamos a hablar de nuestras raíces, cuándo nace el taxi de Barcelona, por qué modificaciones ha pasado y algunas curiosidades como, ¿por qué es de color negro y amarillo?

La historia del taxi de Barcelona empieza hace más de 100 años, en la Edad Media.

Este servicio empezó como arrendadores de mulas, coches de caballos de alquiler; cocheros y transportistas, y a medida que  avanzaba la industrialización en Barcelona, se empezaron a abrir los negocios de alquiler. En 1820, se alquilaban carruajes en zonas como la calle Calders o la plaza del Pi.

En 1864, el Ayuntamiento aprobó por primera vez un Reglamento que relataba unas normas de conducta para los conductores de estos automóviles y, además, introducía el termino “coche de plaza”, el cual se define como “coche matriculado y numerado con destino al servicio público por alquiler y que tiene un punto fijo de parada en plaza o calle”. En 1882, se modificó este Reglamento regulando la concesión de licencias que se ofrecían para realizar este servicio y obligando a llevar el número de licencia en los laterales del transporte.

En 1891 se inventó el taxímetro, utilizado para medir la distancia recorrida y el tiempo del servicio, pero no se empezó a difundir hasta 1907.

Los automóviles de motor, sucesores de los coches de caballos, aparecieron en Barcelona en 1906, y a partir de 1910 se empezaron a comercializar los taxis. Los primeros taxis de Barcelona surgieron de casas catalanas, como Ideals o Elizade, y de marcas francesas como Renault o Peugeot.

Aunque de momento, todo se había movido por compañías, en 1912, un ciudadano que poseía licencia de taxi decidió ofrecer el servicio por su cuenta, gesto que empezó a seguirse por varios de sus compañeros empezando así la competencia entre compañías y particulares.

A partir de 1919, los taxistas de Barcelona empezaron a organizarse en cooperativas para poder competir con las compañías, creando la Federación de Arrendatarios de Automóviles. A principios de los años 20 había casi un millar de taxis en Barcelona, y los clientes eran tan escasos que ningún taxista salía de la parada para no perder su “turno”, aún así, esta fue la década de expansión del taxi de Barcelona.

En 1924, el Ayuntamiento de Barcelona aprobó un nuevo Código de Circulación en el que, entre otras modificaciones, obligaba el uso del taxímetro y obligaba a llevar pintada una raya de color debajo de la cabina de pasajeros. El color de esta raya variaba según la tarifa del taxi: si la raya era blanca, la tarifa era de 40 céntimos por Km, si era roja, 50 céntimos/Km, si era amarilla, 60 céntimos/Km, y si era azul, 80 céntimos/Km.

Taxi BCN

En 1924, además, la empresa David S.A., creada en 1914, empezaba a tener mucha repercusión en el sector. Después de introducir los minitaxis de 2 plazas, consiguió ser la empresa representante en Barcelona de Citroën, y empezó a llevar un nuevo modelo mas cómodo, espacioso y con capacidad para 4 pasajeros, los primeros coches preparados para convertirse en el actual taxi de Barcelona.

En 1929, tocando con la Exposición Universal de Barcelona, la flota de taxis de Barcelona creció desmesuradamente, llegando a haber 4.000 vehículos, creando una gran guerra de precios entre compañías y autónomos, además de la fuerte rivalidad que llegaba por los tranvías, los nuevos autobuses y el metro. Dada esta situación, en 1930 el Ayuntamiento impuso orden en el sector estableciendo una tarifa única para los taxis, la de 60 céntimos/Km, dejando así sólo los taxis con la línea amarilla. Al salir esa normativa, los taxis de Barcelona pasaron a tener la línea amarilla pintada en su automóvil negro, y curiosamente, esta es la razón por la que actualmente, los taxis de Barcelona sean amarillos y negros.

Al estallar la Guerra Civil, la CNT estableció un salario fijo para todo el colectivo de taxista y una jornada laboral de 8 horas por conductor aunque pronto, por falta de recambios y combustible, se suprimió el servicio de Taxis de Barcelona. El servicio de taxis se restableció en 1939, aunque sólo eran usados por las autoridades dada la falta de vehículos oficiales. El Ayuntamiento devolvió alrededor de 700 licencias a la empresa David, aunque bajo algunas normas como que el recorrido no podía durar más de una hora.

Los taxis de Barcelona volvieron a la normalidad unos años más tarde, por la Cooperativa de la industria del taxi, que empezó a hacer acuerdos con el Ayuntamiento y el Ministerio de Comercio, y en 1955, gracias a un acuerdo con Seat, se renovaron casi todos los taxis de Barcelona.

Taxi Barcelona 1955, Seat 1400

Taxi Barcelona 1955, Seat 1400

Durante los años sesenta y setenta, el sector del taxi de Barcelona se desarrolló muy rápidamente y consiguió muchas mejoras como los primeros radio taxis de Barcelona o las paradas de taxi con teléfono, aunque entre medio del este crecimiento, se podían ver muchas luchas políticas, sindicales y problemas entre propietarios de licencias, asalariados y arrendatarios.

En 1961, Hospitalet de Llobregat y Barcelona llegaron al acuerdo de unificar sus taxis, y diez años más tarde empezaron a unirse otras poblaciones creando así el Área Metropolitana de Barcelona, formada por 27 Municipios. En 1988, la Entidad Metropolitana del transporte, se unió a la campaña Barcelona posa’t guapa y renovó la flota de taxis: se colocó el taxímetro en un lugar visible para el usuario, se instalaba aire acondicionado, se instalaron módulos luminosos a los taxis, y más tarde, se empezaron a adaptar algunos vehículos para personas con silla de ruedas.

En 1992, se aprueban los estatutos del Institut Metropolità del Taxi (IMT), y dado que era el año de los Juegos Olímpicos de Barcelona, muchos de los taxistas volvieron a renovar sus vehículos, aunque la crisis llegó al sector en 1993-1994. En 1995 se empezó a crear un plan de reestructuración del sistema, y en 1998 se aprueba el “Plan de Viabilidad y Modernización” para mejorar el sector.

 Actualmente podemos encontrar taxis de Barcelona con disponibilidad de hasta 6 pasajeros.

Taxis Barcelona