Hablar de Barcelona no es difícil, tiene muchísimo por ver, vivir y sentir, además de las muchas cosas conocidas que uno no quiere perderse. Hoy voy a hacer un post un poco más personal, con cuatro rincones con encanto, magia o simplemente que me han encantado que no son tan conocidos, al menos para la gente que no es de Barcelona.

1. La Iglesia de Santa Anna

  Claustro Santa Anna

Hace poco descubrí este sitio. Es una iglesia que se encuentra justo al lado de Plaza Cataluña, pero lo sorprendente de ella es que aunque está tan cerca de un punto central de Barcelona donde pasan miles de personas, autobuses turísticos, y suele haber eventos como podría ser la pista de hielo en Navidad,es un oasis de silencio, un punto donde relajarte y disfrutar de él y que realmente, te sorprende al acercarte a él.

Esta iglesia es de estilo gótico aunque conserva su estructura románica. Fue fundada en 1141 por la Orden de los Caballeros del Santo Sepulcro, pero en 1936 sufre un grave incendio y se tiene que reconstruir. El claustro, un lugar precioso, tiene entrada desde la calle y desde la iglesia, y desde él se accede a la sala capitular. En el centro de este claustro se encuentra un pozo que contiene una piedra angular traída desde Jerusalén, igual que en la Capilla del Santo Sepulcro, el lugar de referencia de la iglesia puesto que allí se venera una piedra del Santo Sepulcro.

A esta Iglesia se suele acceder por la calle de Santa Anna, pero os recomiendo que entréis por Plaza Cataluña: justo al lado del Hard Rock café, hay un callejón que parece sin salida, pero si entras tiene acceso a la Iglesia de Santa Anna. La sensación que tuve yo al entrar por ese acceso es indescriptible.

2. La Calle Petritxol

Calle Petritxol  La Pallaresa

Una calle por la que nunca me olvido de pasar. Conocida por sus chocolates, pastas y pasteles, además de por las galerías de arte que alberga esta calle y algunas de las historias que se cuentan sobre ella.

La chocolatería más conocida de esta calle es La Pallaresa, uno de los pocos locales donde aún se puede degustar el “menjar blanc” o comida blanca en catalán, que trata de una crema de almendras con toques de canela y limón. En la Granja Dulcinea, que se encuentra en la misma calle, podemos encontrar el mejor chocolate con churros de la ciudad, y que solía ser frecuentado por artistas como Salvador Dalí o Angel Guimerà, quien tenía su residencia en esta misma calle. Montserrat Caballé también tenía su estudio de ensayo en la calle Petritxol, tal y como muestra una placa al lado de La Pallaresa. Otra chocolatería que recomiendo es Xocoa, la mejor elección si prefieres un pastel de chocolate.

Esta calle también es conocida por tener la primera sala de arte del país, la Sala Parés, donde las obras que se exponen tienen luz natural. En ella han expuesto grandes artistas como Pablo Picasso o Santiago Rusiñol.

Además, podrás disfrutar simplemente paseando por esta calle puesto que a lo largo de ella encontramos su historia y las costumbres de la calle mediante mosaicos expuestos en las paredes de los edificios.

3. El mirador del Carmel

Mirador el Carmel

También conocido como Los Bunkers el Turó de la Rovira es un mirador que se encuentra apartado de la ciudad, en el barrio del Carmel y que nos ofrece una panorámica de Barcelona imprescindible. Este lugar cada vez es más conocido, y una parte del mérito es gracias a que aparece en una escena de la película Tengo ganas de ti. Antiguamente era una batería antiaérea creada durante la Guerra Civil, y en 2011 se inaugura como el actual mirador.

Este mirador forma parte del MUHBA (Museo de Historia de Barcelona), aunque su acceso es totalmente libre.

Investigando un poco sobre la historia de este mirador, encontré otro espacio del MUHBA en Barcelona muy interesante, el Refugio 307, uno de los refugios antiaéreos construidos durante la Guerra Civil para proteger a la población de los bombardeos. Sin duda un lugar muy interesante que no podemos perdernos, os dejos aquí una imagen para que veáis de qué os estoy hablando:

Refugi 307

4. El Laberinto de Horta

Laberinto de horta horta

De este jardín ya os habíamos hablado antes en el post de La otra Barcelona. Es el jardín más antiguo que se conserva en la ciudad condal. Un parque con muchísima historia, como recepciones a reyes, representaciones de teatro clásico, es un instituto para la formación en Jardinería e incluso ha formado parte de una escena en la película El Perfume.

En todo el parque encontramos un sinfín de referencias mitológicas, como por ejemplo en el laberinto, donde antes de entrar encontramos un relieve de Ariadna y Teseo, por lo que si os gusta este tema, disfrutareis bastante.

En este jardín encontramos más de 20 elementos de agua como cascadas, canales, fuentes o estanques que ayudan al crecimiento de una gran variedad de plantas, flores y árboles, pero éso no es lo único que llama la atención de este lugar, y es que este jardín se encuentra en el Programa de protección de anfibios del Ayuntamiento de Barcelona. Por eso podemos ver las aguas de las fuentes y estancos verdes, porque mantienen las aguas sin cloro para recuperar anfibios como el sapo o la rana verde.

Esto son cuatro espacios de Barcelona que, aunque algunos son más conocidos que otros, pueden pasar desapercibidos si no te conoces la zona, de hecho, yo misma voy descubriendo cosas de la ciudad que no sabía que estaban ahí, aunque las he tenido siempre tan cerca.

Espero que disfrutéis este post y comentad lugares que creéis que la gente no se puede perder, los iremos añadiendo a nuevos posts en un futuro.